
viernes 6 de noviembre de 2009
¿eBooks y Amazon Kindle esta navidad?

Se viene la Feria Ricardo Palma
Fuente: Carlincaturasmiércoles 23 de septiembre de 2009
Cueto visita a Onetti

"Los narradores-personajes de Onetti son seres sombríos. En ellos anida la sensación de inutilidad, y con frecuencia, la renuncia a la lucha. pero están lejos de ser personajes apáticos. La "cobarde ferocidad" con la que el narrador de Bienvenido Bob clava la tecla del piano en el silencio de la casa es un ejemplo del lenguaje indirecto y violento de los derrotados. En los protagonistas onettianos, un fuego feroz y reprimido acompaña el silencio de los que viven en la penumbra."
Conocí a Juan Carlos Onetti en el acerado invierno madrileño de 1979...
Alonso escribe desde la trinchera de sus emociones, pero sin dejarse traicionar por ellas, repasa las obras de Onetti como utilizando una pinza y un escalpelo. Hay una sección de seis capítulos dedicada a los relatos, que "por su naturaleza cerrada y espacio limitado, el género del cuento es afín a los personajes onettianos, que no siempre respiran con comodidad en las geografías abiertas que supone una novela". Por allí son disecados: "Un Sueño realizado", "Bienvenido, Bob", "El Infierno tan temido", Jacob y el Otro" y "La Novia robada". hay capítulos sobre reflexiones acerca de la vejez, de la ciudad inventada de Santa María y las técnicas del narrador.
lunes 21 de septiembre de 2009
El Metatexto

"... pequeños huesos supernumerarios que se encuentran accidentalmente entre los huesos del cráneo. Derivan de uno o varios puntos de osificación superpuestos. Derivan de uno o varios puntos de osificación superpuestos. Se dividen, según su situación en suturales y fontanelarios..."
Onetti visita a Testut

En Jacob y el Otro, frente al cuasi cadaver del luchador malherido, se realiza un juego de espejos donde la realidad se refleja en cada uno de los trabajadores de la Emergencia, el médico jefe, el Dr. Rius, el camillero Herminio y su joven ayudante, Fernández."Fernández se acarició velozmente la cara flaca, comprobó sin esfuerzo la existencia de todos los huesos que le había prometido Testut y se puso a mirarme como si yo fuera el responsable de todas las estafas y los engaños que saltaban para sorprenderlo con misteriosa regularidad..."
viernes 28 de agosto de 2009
El Dr. Onetti

Fuente : Letrópolis
Politraumatizado, coma profundo, palidez, pulso filiforme, gran polipnea y cianosis. El hemitórax derecho no respira. Colapsado. Crepitación y angulación de la sexta costilla derecha. Macidez en la base pulmonar derecha con hipersonoridad en el ápex pulmonar. El coma se hace cada vez más profundo y se acentúa el síndrome de anemia aguda. Hay posibilidad de ruptura de arterias intercostales. ¿Alcanza? Yo lo dejaría en paz...
Si quiere trabajar —dijo—, lo tiene listo en dos minutos. No hice casi nada porque no hay nada que hacer. Morfina, en todo caso, para que él y nosotros nos quedemos tranquilos. Sólo tirando una monedita al aire se puede saber por dónde
conviene empezar.
Ese fue Rius, el médico de guardia, pragmático, jugando a Dios, como muchos de nosotros en las noches de guardia o en las rondas matutinas. Haciendo predicciones sobre la vida, tirando las cartas de muerte sobre las camas de hospital. El médico jefe, aún con el tufo de cigarro y alcohol, así como la viada de la partida de póker, exclama:
A mí, los enfermos se me mueren en la mesa.
A mi también. Por lo general, pierdo luchando pero algunas veces, sea por decisión familiar o porque ya uno siente la muerte respirando la nuca y envolviendo la mortaja, es que entrego esa promesa corporal con dignidad y paz, como hacían los guerreros derrotados al rendir su espada. Con la confianza que como el oleaje o las campanadas de una iglesia, tendré una nueva oportunidad.
—Mejoría del pulso, respiración y cianosis. Recupera esporádicamente su lucidez...—No, hermano —dijo cuando estuvimos solos—. Conmigo, cualquier farsa; pero no la farsa de la modestia, de la indiferencia, la inmundicia que se traduce sobriamente en "una vez más cumplí con mi deber”. Usted lo hizo, jefe. Si esa bestia no reventó todavía, no revienta más. Si en el club le aconsejaron limitarse a un certificado de defunción —es lo que yo hubiera hecho, con mucha morfina, claro, si usted por cualquier razón no estuviera en Santa María—, yo le aconsejo ahora darle al tipo un certificado de inmortalidad.
"Alguien me estafa, la vida no es más que una vasta conspiración para engañarme”.
jueves 27 de agosto de 2009
¿Sueñan los Androides con Ovejas Eléctricas?

Mientras tanto, salgo a mi ventana a ver la naturaleza y evaluar mi proceso de creación, pensando en las Leyes de la Robótica que creó Isaac Asimov:
- Un robot no debe dañar a un ser humano o, por su inacción, dejar que un ser humano sufra daño.
- Un robot debe obedecer las órdenes que le son dadas por un ser humano, excepto si estas órdenes entran en conflicto con la Primera Ley.
- Un robot debe proteger su propia existencia, hasta donde esta protección no entre en conflicto con la Primera o la Segunda Ley.
¿Soñaran mis androides con ovejas virtuales?